ALIEN COVENANT: MI EXPERIENCIA Y MI OPINIÓN




"¿Qué harías si te atacase un xenomorfo?".  Esta pregunta fue el desencadenante de que por obra y gracia de la originalidad de mi respuesta ganase una entrada doble para el pre-estreno de Alient Covenant. 

Pero empecemos por el principio.



                                   Antes de la película

Yo como buena cinéfila sigo alrededor de un número infinito de páginas sobre cine en twitter y en una de ellas anunciaron un concurso para ganar una entrada doble para ver Alient Covenant y obviamente tenía que participar ya que para mí le película de Alien (la primera de todas, la de toda la vida para que nos entendamos) es una obra de arte en todos sus sentidos. Sus planos, su banda sonora, la actuación de los personajes TODO te introduce en una atmósfera de tensión de la que eres incapaz de salir. 

Bien, pues mis  expectativas estaban bien altas con la nueva película referente a la saga y sí, antes de que preguntéis ya os respondo yo: no, no he visto todas las películas. Es más, solo he visto estas dos, pero eso no es motivo ni de odio ni de abucheamiento. O eso creo...

Tras participar en el concurso y ganar por segunda vez en mi vida algo que me hizo regocijarme junto a mi ego, el día jueves 11 de Mayo ahí estaba yo en los cines kinépolis llenando una bandeja entera de nachos de todo el queso posible. 
Y de verdad os lo digo, que puedas coger una bandeja de nachos y echarle tú mismo la cantidad de queso  que quieras por encima creo que es el mejor invento que la humanidad a podido crear para los gochos y amantes de los nachos, como lo soy yo. 

Al ser un sorteo las butacas de la sala no estaban numeradas y por tanto yo creía que íbamos a tener que correr como unos desesperados para poder coger un sitio decente. Y eso me preocupaba bastante porque yo quería ver la película desde una buena butaca y temía que los nachos se cayeran al suelo durante mi carrera hacia la victoria dentro de la sala. 

Pero adivinad, cuando entramos a la sala la gente se había arrejuntado (no se si esa palabra existe, pero me entendéis) en el medio de la sala como si de un banco de peces se tratase,  lo cual me pareció una estupidez porque era una sala enorme donde desde cualquier sitio podías ver perfectamente la película. Pero gracias al banco de peces pude ver la película tranquilamente desde uno de los laterales de la sala sin tener a nadie molesto al lado que me masticara sus palomitas en la oreja.

Antes de nada quiero hacer una mención especial a las indicaciones de "cómo llegar" por parte del cine. 
Nos desplazamos al sitio en metro y yo el camino me lo sabía pero resulta que solo había cogido el metro ligero una sola vez antes y según los cines kinépolis nos teníamos que bajar en la parada "ciudad de la imagen". Pero cuando estábamos llegando a esa parada el paisaje no me sonaba nada y nos bajamos en la siguiente y TACHÁN tampoco era esa parada ERA EN LA SIGUIENTE. Que no pasa nada realmente, porque donde nos bajamos estaba muy cerca de la entrada de los cines pero ¿por qué no me indicaron exactamente la parada que verdaderamente era cuando me mandaron un correo diciéndome "enhorabuena, ha ganado usted dos entradas" "con estas indicaciones sabrá como llegar a los cines"?  pues NO, no supe llegar maldita sea. Por vuestra culpa gasté energías de más (que luego compensé comiendo nachos por supuesto).


Pese a esta pequeña confusión sobre qué camino tomar, el resto de cosas salieron a pedir de boca y además aprovechamos el camino hasta el cine para poner algunos tuits, que nunca está demás decir donde estás y que la gente se entere. Hay que estar orgulloso en esta vida de lo que tuitees, nunca sabes quién puede estar leyéndote.


Como veis, todo salió a pedir de boca, como se suele decir.



                      La película


Anclado en un planeta remoto en el punto más alejado de la galaxia, el equipo de la nave Covenant descubre lo que creen que es un inexplorado paraíso, pero en realidad es un oscuro y peligroso mundo cuyo único habitante es el sintético David (Michael Fassbender), superviviente de la desafortunada expedición Prometheus.


He de reconocer que la sinopsis deja mucho que desear, sinceramente. 
Pero la película, desde mi punto de vista, no lo hace para nada. Y para situaros cronológicamente: el film es la secuela de Prometheus y precuela de Alien: el octavo pasajero. 

En la historia nos encontramos con la nave Covenant y su tripulación, los cuales zarpan para llegar a un nuevo planeta donde podrán vivir en paz por siempre jamás y colorín colorado el cuento se hubiese acabo si no fuese porque hay un error en la nave, por tanto todos se despiertan muchos años antes de lo que deberían y adivinad qué:
sí, reciben un mensaje que provine de un planeta el cual no habían visto nunca antes y como el ser humano es tonto y vago (ya que no querían volver a domirse en las cápsulas porque su superior había muerto en una de ellas durante el fallo en la nave) acaban diciendo algo así como: "vaya un planeta raro que no conocemos. Será mejor que sigamos las extrañas señales y que olvidemos la anterior nave que acabó a saber dónde, e ir  y vivir allí. Sí. Seguro que funciona".

Ahí es cuando todo el mundo pensó que era una estupidez pero que si no lo hiciesen no existiría la película. 

Y si hay algo que debo destacar a partir de ahora es el grandísimo trabajo que hace Michael Fassbender y ahora os explicaré por qué.

Junto a la tripulación, viajaba un androide, sí, estoy hablando del papel de Michel Fassbender como David.
David se encargaba de cuidar la nave hasta que llegase al destino y por tanto también tenía que cuidar de la tripulación y de todo lo que llevaban en la nave. El secreto para colonizar el nuevo planeta.

Y cuando las personas que ya habían visto Prometheus y no estaban entendiendo nada, ni por qué el mismo personaje que aparece en la enterior película había cambiado tanto lo comprenderían enseguida ya que nuestros personajes llegan demasiado pronto a ese planeta de donde recibieron el mensaje y en el cual se encuentran con alguien inesperado. Alguien que les defiende de los ataques de "extrañas criaturas" y de los ataques de un "extraño virus".

Y ese alguien era David. ¡Pero no! No el David de la nave, si no otro, sí, el que salía en la película Prometheus y el cual la gente del cine ya estaba echando en falta en la pantalla.

Pero antes de seguir, paradita para que veáis el trailer:


Bien es cierto que en tráiler sale algo más de información que lo que yo os estoy contando pero se me está haciendo algo difícil no fangirlear sin escribir spoilers, pero definitivamente es una película que merece totalmente la pena ver.

Y ahora, prosigamos. Me sorprendió el encuentro entre ambos androides ya que el señor Fassbender demuestra lo gran actor que es haciendo que pese a que ambos androides tengan la misma apariencia consigue que diferenciemos al uno del otro solo por sus personalidades y sus gestos. Trabajo difícil si tienes que hacerlo en el mismo film. 

Lo que me fascinó fue el mensaje tan distinto pero tan filosófico y moral al que nos llevan los personajes de Fassbender. 

Bravo Michael Fassbender, bravo. 

El film desde mi punto de vista es una oda a la vida, ¿qué es vivir?, ¿qué nos queda después? ¿sabemos cómo vivir?.

Pero de lo que más hablan ambos personajes y a través de diferentes opiniones y diálogos es sobre la perfección de la vida. El no saber si los humanos somos merecedores de vivir, que no somos perfectos pero que quizá si se pueda crear ese mundo perfecto. Con esfuerzo, mucho esfuerzo.

Y es a partir de esta premisa es donde vamos a llegar  a un punto en el que descubriremos la creación del alien. De esa nueva vida. Y sí, estoy hablando de un alien con el mismo aspecto que el octavo pasajero. 
Hablo de aquel mosntruo, grande, rápido, pringoso y que nos asustó a todos cuando nos hizo creer que parecíamos nosotros mismos quienes estábamos en aquella nave con él cuando vimos Alien.
Y es que este bichito xenomorfo ,que por cierto, en la primera película fue interpretado por un actor llamado Bolaji Badejo, se nos apareció sin saber cómo ni por qué hasta este momento. 




Algo que me encantó también fue los continuos guiños a Alien en la forma de enfocar los planos de la cámara. Hay un momento, casi al final de la película donde hacen con la cámara un recorrido por imágenes a la nave, que es prácticamente idéntico al mismo recorrido con el cual empieza la primera película de la saga y eso nos encanta porque nos recuerda la sensación de temor y angustia que vivimos desde el segundo cero que comienza la película.

Además, muchas personas se preguntaban si podían verla sin haber visto las anteriores de la saga o si no podían porque no iban a entender absolutamente nada. 
Mi respuesta a estas personas es un sí definitivo, porque además, creo que la película más importante a la que hacen mención es a su precuela Prometheus y gracias al director y guionistas, te cuentan las cosas esenciales de la misma para que las puedas entender.

Así, las personas que vieron las anteriores películas se alegrarán de ver la continuación y el resto os aseguro que saldréis con ganas de verlas todas, al menos desde mi opinión.

Algo malo que tengo que decir al respecto y que a mí al menos no me gustó, fue que sentí que en cierto modo  con el personaje de Daniels, protagonizado por Katherine Waterston, querían hacernos recordar a la Teniente Ripley, con esa personalidad dura y valiente. 

Pero no amigo, con la Teniente Ripley no. Me parece un personaje que hará por siempre historia y que es completamente inimitable.


Yo en el personaje de Daniels no vi rasgo alguno de personalidad más que una copia barata y ñoña de Ripley. Me hubiese gustado ver que había algo más en el personaje que pudiese captar mi atención pero sinceramente no hubo nada de eso y se ha convertido en uno de los personajes que menos me gustan en el mundo del cine. 

Tras todo ésto dicho, es una película que quitando lo último mencionado, me ha encantado en todos sus aspectos sobre todo por el trabajo del actor protagonista y el mensaje que quieren hacernos llegar, ya que todo eso logran mezclarlo con un ambiente dudoso y de temor continuo que consigue que te enamores de la película de principio a fin. 

Tras la película…  

... no nos sobraron ni palomitas ni nachos. Pero lo que no nos faltaban eran ganas de volver a ver Alien y lamentablemente de ir al baño a desechar toda la bebida con gas que se nos había acumulado en la vejiga. 
Yo por suerte tengo una vejiga de oro que me permitió aguantar todo el camino de vuelta ya que odio los baños públicos y no pensaba entrar.

Pero mientras mi compañero esperaba la cola del baño y mientras yo le esperaba a él fuera del mismo oí una voz que me sonaba haber escuchado unas cuatro horas antes. 
Sí, era la voz de Andrea Compton y justo cuatro horas antes yo estaba viendo uno de sus vídeos. 
Cuando Carlos salió del baño (no se si lo he mencionado antes pero Carlos es la persona con la que fui al cine y que me acompaña en eso del amor a los nachos con queso) tuvimos un breve diálogo que fue decisivo para el resto de la noche:

-Ahí está Andrea Compton, Carlos.
-¿Dónde?
-Tío, delante tuya. Es su voz.
-¡Anda coño!
-Quiero pedirle una foto, pero me da vergüenza.
-Sí, mejor que nos vayamos.
-¿Vamos antes al Mcdonald's?
-Tía, acabas de comer.
-Da igual, tengo hambre.
-Tienes razón, corre vamos.

Y así fue como no me hice una foto con Andrea Compton (de lo cual me arrepiento un poco cuando veo sus vídeos, es decir, siempre) pero si me comí una hamburguesa que me supo a gloria. Y es que yo en ese sentido soy como los bebés, si tengo la tripa llena soy un poco más feliz.

La vuelta en el metro se resumió en  hablar todo el tiempo sobre la película y de quejarnos sobre unas chicas un tanto irritantes y gritonas que había en unos asientos continuos. Por lo demás, todo fue bien, pues recordemos que venía de cenar una hamburguesa y de ver una película que me había fascinado en su totalidad. 

No podía faltar que antes de subir a casa y nada más volver a bajarnos del metro, Carlos y yo nos quedásemos hablando un rato más sobre la vida y la película, mientras nos resguardábamos del frío y  de la lluvia en un portal cualquiera. 

Tras todo ésto, volví a casa me puse a leer un poco y comencé a escribir en mi mente la entrada que acabáis de leer.

Y por supuesto, no podía faltar un tuit dando mi opinión:


Como veis chicos, todo salió a pedir de boca.

Antes de irme quería deciros que la moraleja de todo esto es que os empapéis de cultura, de cine y de las cosas que más améis.
Además de recordaros que por favor, participéis en muchos concursos (siempre y cuando sean seguros) pues nunca se sabe cuando te puede tocar algo, aunque se trate de una probabilidad entre mil.

Y nada más por hoy, espero vuestras opiniones y sobre todo que hayáis disfrutado leyendo esta entrada que tanto me ha encantado hacer para vosotros. Y no olvidéis de seguirme en twitter que teneís por cierto tenéis a la izquierda del blog, si queréis enteraros de las novedades sobre todo lo que hago por aquí (y lo que no).

Nos vemos en la próxima y hasta pronto personitas.











Comentarios

Entradas populares